La economía mundial crecerá un 2,7% en 2016, con riesgos a la baja

El crecimiento económico mundial seguirá siendo débil en 2016, año en el que registrará un avance del 2,7 %, dos décimas más que en 2015, pero en un entorno de crecientes riesgos políticos, de recuperación frágil en los países avanzados y de excesivo endeudamiento corporativo en los países emergentes.

De acuerdo con las previsiones de la aseguradora de crédito Coface, las incertidumbres políticas ganarán terreno tanto en los países avanzados como en los emergentes, lo que afectará a la confianza empresarial en todas las regiones.

Entre los principales riesgos señala el proceso electoral en Estados Unidos, la salida del Reino Unido de la Unión Europea (el denominado “Brexit”) y el riesgo de atentados terroristas en Oriente Medio, lo que podría dar lugar a “fuertes movimientos nacionalistas” en esta región.

Según el índice de riesgo político de Coface, Turquía y Brasil son los países que presentan los mayores riesgos, tras el importante deterioro de su situación económica y el aumento de la inestabilidad política generada en los últimos años.

Como consecuencia de ello, la calificación del riesgo país para Brasil ha empeorado por segunda vez consecutiva en menos de un año, de “significativo” a “alto”.

El estudio indica que en los países avanzados los principales factores de riesgo son la dependencia de sus economías de los precios de productos básicos, los efectos de la desaceleración de la economía china y la volatilidad del mercado financiero.

La aseguradora pronostica que los precios del petróleo se mantendrán a la baja en 2016, debido en parte al retorno de Irán al mercado tras el levantamiento de las sanciones que pesaban sobre este país productor de crudo.

Sin embargo, la compañía aseguradora subraya que este continuo descenso en el precio del crudo y, en consecuencia, en la factura energética ha beneficiado a los hogares y ha ayudado a reactivar la inversión empresarial, sobre todo en España y el Reino Unido.

Respecto a la eurozona, destaca que la situación de las empresas está “mejorando gradualmente”, puesto que la insolvencia ha descendido de forma significativa en Francia, Alemania, Italia y, en especial, en España.

Coface ha mejorado la evaluación del riesgo de Italia y ha situado al país “bajo vigilancia positiva”, al considerar que el crecimiento se verá apoyado por la demanda interna, que se beneficiará de la recuperación de la confianza y del progreso de las reformas estructurales.

Asimismo ha subido la calificación de otros dos países europeos, Hungría y Letonia, de cuyas economías destaca su sólido crecimiento, gracias al aumento del consumo de los hogares y de las exportaciones a otros países europeos en lugar de a Rusia.

Por otro lado, señala a Japón como una de las “víctimas potenciales” de la desaceleración de la economía china, dado que el 18 % de sus exportaciones se destina a ese país.

La previsión de débil crecimiento japonés, del 0,9 % en 2016, la persistente deflación y el necesario ajuste fiscal son las razones que han llevado a Coface a situar a este país bajo “vigilancia negativa”.

Sobre la elevada deuda de las empresas en los países emergentes, Coface destaca la situación de las empresas chinas como la más preocupante, ya que representa más del 160 % del PIB (60 puntos más alta que en 2008).

Tras China, la situación más preocupante es la de Turquía, donde las empresas tienen un tercio de su deuda denominada en dólares estadounidenses, lo que eleva su exposición a los riesgos cambiarios.

Según Coface, el crecimiento de los países emergentes se ha reducido a la mitad en los últimos cinco años y la única mejora a medio plazo vendrá de la ganancia en competitividad derivada de la depreciación de sus monedas.

FUENTE: http://www.expansion.com/economia/2016/02/07/56b728c4e2704e07788b4579.html